Puntos de acceso
Montaje en cielo raso o en muro, alimentados por PoE desde el rack. Cada punto queda rotulado con el puerto del patch panel al que responde.
- PoE
- Cielo raso
- Rotulado
Cobertura inalámbrica para bodegas, plantas y oficinas. Y cuando la fibra no llega hasta la puerta, dos caminos que sí llegan: radioenlace entre sedes con línea de vista, o Starlink donde no hay nada más.
No son alternativas entre sí. En la mayoría de los proyectos se combinan.
Puntos de acceso dimensionados según el área real y los materiales del sitio, no según el metraje del plano. Una bodega con estantería metálica no se cubre como una oficina abierta del mismo tamaño.
Si dos puntos se ven entre sí, se enlazan por radio. Sirve para llevar internet a una bodega, una planta o una portería sin abrir zanja ni pagar una acometida nueva.
Cuando no hay operador con red en la zona y tampoco hay con quién enlazarse, el enlace va por satélite. Instalamos la antena, la fijamos en cubierta y la integramos a tu red.
Montaje en cielo raso o en muro, alimentados por PoE desde el rack. Cada punto queda rotulado con el puerto del patch panel al que responde.
El cable que alimenta cada acceso lo hacemos nosotros: canalización, tendido y certificación. Es la misma línea de cableado estructurado.
Si tienes dos salidas a internet —por ejemplo la fibra y el satélite— se balancean en un mismo equipo para que la operación no dependa de una sola.
Una antena de radioenlace mal apuntada trabaja, pero trabaja mal. Se alinea en sitio, en los dos extremos, hasta dejar el enlace estable.
La red de visitantes queda separada de la interna. Quien entra a la sala de juntas no entra a la red donde están tus equipos.
Cubiertas, fachadas y mástiles. Se ejecuta como trabajo en altura, con el personal certificado y el coordinador que exige la norma.
Le pasa a las bodegas de las afueras, a las plantas, a las fincas y a casi toda obra que arranca.
O dice que sí, pero cobrando una acometida que cuesta más que el proyecto entero y que tarda meses. En una obra que ya arrancó, esperar no es una opción.
Si desde el sitio se ve otra sede tuya que sí tiene internet, se monta un radioenlace y se trae la señal por el aire. Sin zanja, sin permisos de vía y en días, no en meses.
Entonces el enlace va por satélite. Starlink no necesita red terrestre en la zona: necesita cielo despejado, energía y un sitio firme donde fijar la antena.
Venga por fibra, por radio o por satélite, la señal entra al mismo sitio: el rack. De ahí salen el switch, los puntos de red y los accesos inalámbricos.
Las tres se pueden combinar: fibra como principal, satélite como respaldo, y el radioenlace llevando la señal a la bodega del fondo.
Equipos y montajes de nuestro propio equipo. Sin imágenes de catálogo.
No se entrega un equipo encendido: se entrega una red que se puede mirar, medir y corregir.
Ese esquema no es un dibujo del proyecto: es la red funcionando, vista desde la consola. Arriba entran dos salidas a internet distintas a un mismo equipo que las balancea. Si una se cae, la operación sigue por la otra.
Es exactamente el escenario para el que sirve el satélite en una empresa: no como único camino, sino como el segundo. La fibra lleva el día a día y el satélite queda debajo, esperando.
De ahí para abajo, lo de siempre: el switch, los puntos de red y el grupo de accesos inalámbricos. Y cada punto rotulado, para que quien entre después sepa qué está mirando.
Bogotá es nuestra base y donde ejecutamos la mayor parte de los proyectos. Fuera de la ciudad viajamos a donde esté tu sede.
Sede y mercado principal. La mayoría de los proyectos y el soporte en sitio.
Datacenter y red estructurada en categoría 6A.
Proyectos de red y adecuación ejecutados fuera de la capital.
Diseño de oficinas, datacenter, CCTV y aire acondicionado en un mismo contrato.
Ejecutamos proyectos a nivel nacional. Si tu sede está en otra ciudad, viajamos.
Son dos antenas que se apuntan la una a la otra y llevan la señal por el aire entre dos puntos. Conviene cuando hay que llevar internet o red a una bodega, una planta o una portería que están separadas de donde entra el servicio, y abrir zanja resulta caro, lento o imposible por la vía de por medio.
Sobre todo, que los dos extremos se vean: línea de vista despejada, sin edificios, árboles ni terreno atravesados. Además hace falta energía y un punto firme donde anclar la antena en cada lado, normalmente cubierta, fachada o mástil. Eso es justamente lo que se revisa en la visita técnica.
Sirve, y muy bien, en el caso para el que está pensado: sitios donde no hay operador con red en la zona. Fincas, bodegas apartadas, plantas y obras que arrancan. En una oficina de ciudad con fibra disponible, la fibra sigue siendo el camino principal; el satélite tiene más sentido ahí como respaldo.
Cielo despejado sobre la antena —sin árboles ni techos que se le atraviesen—, un punto firme donde fijarla, energía, y por dónde bajar el cable hasta el cuarto técnico. Nosotros hacemos el montaje, el paso del cable y la integración con tu red.
No. Nosotros hacemos la instalación: el montaje de la antena, la fijación en cubierta, el paso del cable hasta el cuarto técnico y la integración con tu red. El servicio en sí no lo comercializamos.
Depende de tres cosas: el área, de qué están hechos los muros y cuánta gente se conecta a la vez. Una bodega con estantería metálica llena necesita más que una oficina abierta del mismo tamaño, porque el metal corta la señal. El número sale de la visita, no de una tabla.
Sí. El cableado estructurado es línea nuestra, así que la canalización, el tendido y la certificación del cable que alimenta cada acceso van en el mismo contrato. Los accesos se alimentan por PoE desde el rack, sin necesidad de un toma eléctrico en el techo.
Sí, y es lo recomendable. La red de visitantes queda separada de la interna, de modo que quien se conecte en recepción o en la sala de juntas no llegue a los equipos de la empresa.
Si hay dos salidas contratadas, se pueden balancear en un mismo equipo para que la operación siga por la que quede en pie. Es el montaje que más nos piden cuando la sede no puede quedarse sin conexión, y es donde el satélite encaja como segunda vía.
Un año sobre lo instalado. Y la obra se entrega con informe detallado de lo ejecutado y mapa esquemático de la instalación, que es lo que permite mantenerla y auditarla después.
Sí. Bogotá es la base, pero hemos ejecutado proyectos en Cali, Pereira y Villavicencio, y viajamos a donde esté tu sede. De hecho, los proyectos de radioenlace y satélite suelen estar fuera de la ciudad: es donde la fibra no llega.
Cuéntanos dónde queda la sede, qué área hay que cubrir y si ya tienes internet en el sitio. Con eso coordinamos la visita y definimos por dónde entra la señal.